LEGITIMA DEFENSA – FALTA DE PRUEBA – HOMICIDIO CON ALEVOSIA – PRISION PERPETUA – AGRAVANTES DE LA PENA – VIOLENCIA DE GENERO

Corresponde descartar el planteo fundado en la legítima defensa si no existe prueba alguna que acredite el contexto fáctico de un acometimiento ilegítimo llevado a cabo por la víctima contra el imputado que hubiera ameritado la actuación de éste para repelerla justificadamente. Por el contrario, tal como se tuvo por acreditado, fue el encartado quien la atacó ilegítimamente hasta lograr su muerte, para lo cual procuró estar a solas con ella, trabó la puerta (valiéndose del respaldo de la cama, tablones y otros objetos) y la encerró en su casa para impedirle que se escape o que reciba auxilio de terceros, en dicha oportunidad le asestó cuarenta y tres puñaladas que le produjeron la muerte, sin que obste el pseudo argumento defensista relativo a la mayor fuerza física de la víctima a raíz de su contextura, pues en las particulares circunstancias del caso no resulta un factor a considerar a los fines de predicar la existencia de un comportamiento justificado. La multiplicidad y gravedad de lesiones ocasionadas revelan un plus ofensivo por parte del sujeto activo que impide desde todo punto de vista lógico (y habiéndose descartado su inimputabilidad) considerar la idea de que ellas fueron proferidas en el marco de una actuación defensiva, sino que, como correctamente se concluyó en la sentencia, configuran la alevosía que calificó el quehacer homicida. Si la víctima se encontraba indefensa (elemento objetivo) y ello fue procurado y aprovechado por el imputado con el fin de actuar sin riesgo alguno para su persona (elemento subjetivo distinto del dolo), se verifica la agravante de alevosía que califica el homicidio a tenor del art. 80 inc. 2 CP.La pena de prisión perpetua en nuestro país, pese a su severidad, no puede ser encuadrada como “inhumana” y “degradante”. Si bien tanto la querella como el fiscal general, en la oportunidad de los alegatos, solicitaron la aplicación del tipo penal previsto en el art. 80 inc. 11 CP, lo cierto es que ambos consintieron el encuadre legal efectuado por el tribunal de mérito en la sentencia bajo examen, en el marco de un juicio de tipicidad en el que se descartó la concurrencia de dicha figura. Tal extremo obsta toda decisión al respecto que agrave la situación procesal del imputado por imperio del principio de la prohibición de la reformatio in pejus, pese a que la conducta llevada a cabo por el imputado contra la damnificada y el contexto fáctico en el que se inscribió su accionar trasuntan una peculiar concepción del género femenino que lejos de reconocerle a la mujer un espacio de autonomía y libertad para construir las relaciones intersubjetivas que ella deseara, la objetivizó reduciéndola a un estado semejante al de una posesión.

REFERENCIAS
Referencias Normativas: Ley 11.179 – TEXTO ORDENADO POR DECRETO 3992/84 Art.2, Ley 11.179 – TEXTO ORDENADO POR DECRETO 3992/84 Art.80

FALLOS
CAMARA FEDERAL DE CASACION PENAL , CAPITAL FEDERAL, CAPITAL FEDERAL
Sala 01 (FIGUEROA – HORNOS – BORINSKY)
Giujuza, Maximiliano Gastón s/ Recurso de casación
SENTENCIA del 31 DE AGOSTO DE 2016
Nro.Fallo: 16260365