El embargo de haberes en una ejecución prendaria

En este artículo vamos a tratar sobre la procedencia del embargo de haberes o embargo de bienes inmuebles en el marco de una ejecución prendaria.

Sobre la procedencia de embargo de otros bienes diferentes al bien prendado, la doctrina ha dicho que:
        Roberto Alfredo Muguillo en su obra Prenda con Registro 4º edición actualizada y ampliada página 216 dice: “El acreedor prendario que goza de una garantía real específica tiene la posibilidad, a efectos del cumplimiento de la obligación afianzada, de requerir el secuestro del bien para su posterior subasta.
        Se trata – como bien nos informa la normativa prendaria –  de un concurso especial sobre los bienes gravados (art.34) que impone al acreedor cumplir – a fin de no afectar el aventual derecho de otros acreedores comunes –  con tal medida y ejecución.
        Esta obligación no es absoluta ni limitante, pues ante la eventual imposibilidad  de efectivizarlo o de la insuficiencia de la garantía quedan abiertas otras alternativas al acreedor burlado. En tales circunstancias, el acreedor  prendario se encontrará facultado para requerir otras medidas cautelares a fin de obtener el cumplimiento de la obligación contraída, pues ello no hace sino responder al viejo principio romanista de que el patrimonio del dudor es la prenda común de todos los acreedores.
        Por su parte, Enrique M. Falcón, en el tomo II de su obra Juicio Ejecutivo y Ejecuciones especiales, segunda edición página 611 dice: “En una ejecución prendaria resulta procedente solicitar la trabaja de embargo sobre los haberes pertenecientes al accionado  cuando – como en el caso –  el automóvil sobre el cual recaía el gravamen no fue secuestrado por no ser hallado.
        Porque en general procede el embargo solicitado sobre un bien de la contraparte distinto  del prendado, toda vez que – en el caso –  teniendo el accionante un título ejecutivo (ley 12.962, art. 26), no existe impedimento para ello, según las reglas del juicio ejecutivo común, en tanto no se desnaturaliza la ejecución prendaria, ni es incompatible con su estructura que puede proseguir según su normativa específica con relación al automotor asiento del derecho real, manteniendo en cautela otro bien, con sustento en la verosímil insuficiencia de su producto para atender el crédito invocado.
        Procede la traba de una medida cautelar sobre un bien del ejecutado distinto del prendado, cuando el ejecutante cuenta con un título ejecutivo (ley 12.962, art.26), toda vez que no hay impedimento, según las reglas del juicio ejecutivo común; no se desnaturaliza la ejecución en relación al automotor asiento del derecho real, manteniendo en cautela otro bien, con sustento en la verosímil insuficiencia de su producto para atender al crédito invocado.”
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